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Arte y cultura
Notas de Paz, una sinfónica de niños que busca aplacar la violencia
| Un grupo de 120 niños de escasos recursos de la ciudad, le ha impuesto un cambio de "ritmo" a su vida gracias a un proyecto de la Fundación Scarpetta, una organización social que busca consolidar una orquesta sinfónica que con sus acordes les ayude a alejarlos de la violencia. |
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Foto: José Gabriel Giraldo |
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Con recursos propios de la familia Scarpetta, así como con donaciones del sector privado de Colombia y de particulares, dicha Fundación puso en marcha en marzo pasado la Orquesta Sinfónica Juvenil Notas de Paz, como estrategia para reducir los índices de violencia en los barrios marginales de la ciudad.
Niños cuyos padres han actuado como sicarios del narcotráfico o que han sido agredidos sexualmente figuran entre los integrantes del colectivo musical, que en sólo nueve meses ha llegado a interpretar composiciones como la Oda a la Alegría de Beethoven, y la Overture Classique de Elliot A. Del Borbo.
"En la actualidad tenemos un niño que es hijo de un sicario y otra que fue violada cuatro veces en una semana por su propio cuñado. Por eso esta última no quiere tener a un hombre como profesor, pero creemos que para Cali, estos niños tienen mucho más que mostrar", comenta Consuelo Scarpetta, miembro de la Junta Directiva de la Fundación.
Bajo el lema "un niño que toca un instrumento jamás empuñará un arma", Notas de Paz capacita a 120 menores de entre cinco y 15 años de edad y de cuatro escuelas del barrio Bellavista, ubicado en las laderas del suroeste de la ciudad.
Bellavista es uno de los 36 barrios que integran la denominada Comuna 19, que tiene más de 120.000 habitantes, el 60 por ciento de los cuales vive con menos de dos dólares al día y, en el que los niños están expuestos a agresiones por parte de pandillas juveniles, drogadictos y delincuentes.
Es allí donde Notas de Paz cuenta con una sede arrendada en la que diez profesores especializados en violines, violonchelos y violas, buscan alejar a los menores del sector de los peligros que los rodean.
Foto: José Gabriel Giraldo |
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"Tenemos instrumentos de viento, pero aún nos faltan varios de cuerda y percusión”, comenta Consuelo, quien agregó que la Fundación busca en Nueva York y Londres más recursos para su funcionamiento.
La idea es que una persona o empresa apadrine a cada uno de estos niños y done mensualmente 50.000 pesos, un promedio de unos 25 dólares para su sostenimiento", para lo cual también se recabará apoyo en Madrid.
Actualmente sólo 38 de los 120 niños están apadrinados, recordó Scarpetta, y explicó que algunos de ellos son hijos de familias desplazadas por la violencia.
La directora administrativa de Notas de Paz, Marcela Piedrahita, manifestó que la idea es llegar a 2010 con 150 niños. Cantidad necesaria para una sinfónica tocando y así, conformar dos grupos similares en Terrón Colorado y Siloé, otros dos barrios marginales de Cali, "pero para eso hacen falta más recursos”, termina diciendo la Directora Administrativa.
Scarpetta precisó que el presupuesto por cada menor es de 3.848 dólares anuales, mientras el correspondiente a profesores y personal administrativo no baja de los 166.900 dólares por año.
Para recaudar fondos para esta iniciativa, Notas de Paz se presentó ante 300 personas en un concierto de pago. En el auditorio del colego Benancalzar
"A mi mamá le gusta que yo esté acá porque aprendo muchas cosas y porque no ando en la calle como antes", dijo Julieth Vidal, de 14 años, una de las alumnas más destacadas al violonchelo, un instrumento que hace aproximadamente diez meses no conocía.
Para John Alexander Arias, de 15 años y también integrante de la orquesta, la posibilidad de que sus padres lo vean tocar en público lo alegra, pero también lo pone muy nervioso.
John Alexander sueña con estudiar música a nivel superior dentro de unos años, cuando Notas de Paz pueda ofrecer también becas a quienes prefieran tocar un instrumento en vez de empuñar un arma.
Calibuananota.com
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